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Time of Grace en Español

¿Nos da Dios más de lo que podemos soportar?

¿Nos da Dios más de lo que podemos soportar? Mucha gente cree que la Biblia promete que no. Pero la verdad es que no lo promete. La Biblia sí dice que Dios no va a permitir que seamos tentados más allá de lo que podemos aguantar (1 Corintios 10:13). Pero eso es distinto a decir que la vida nunca nos va a dar más de lo que podemos con nuestras propias fuerzas. De hecho, la Biblia muestra justo lo contrario. A veces Dios permite que carguemos cosas mucho más pesadas de lo que podemos aguantar solos, porque quiere que dejemos de confiar en nosotros mismos y empecemos a confiar en Él.

¿De verdad dice la Biblia que “Dios no te va a dar más de lo que puedes soportar”?

Hace poco tuve una conversación que se ha repetido muchas veces a lo largo de mi ministerio. Una mujer me contó todo lo que estaba viviendo: problemas en su familia, en sus finanzas y en su salud. Y al final me dijo: “Pero tú sabes lo que dice la Biblia: Dios no nos da más de lo que podemos soportar”.

Por dentro, guardé ese comentario mientras pensaba en el mejor momento para decirle la verdad.

Cuando terminó de contarme todo, le dije: “Estás viviendo demasiadas cosas al mismo tiempo. Son luchas muy difíciles. Y, la verdad, parece que es más de lo que puedes manejar tú sola. De hecho, la Biblia nunca promete que Dios no te va a dar más de lo que puedes soportar. Lo que sí dice es que no vamos a ser tentados más allá de lo que podemos resistir. Pero Dios nunca prometió que íbamos a poder solos con todo el sufrimiento de este mundo”.

Qué dijo el apóstol Pablo sobre cargar más de lo que podía soportar

Le pregunté si le parecía bien que leyéramos juntas unos versículos de la carta que el apóstol Pablo le escribió a la iglesia de Corinto (una ciudad de Grecia). Ahí, Pablo cuenta su propia experiencia con el sufrimiento:

“Estábamos tan agobiados bajo tanta presión que hasta perdimos la esperanza de salir con vida: nos sentíamos como sentenciados a muerte. Pero eso sucedió para que no confiáramos en nosotros mismos, sino en Dios, que resucita a los muertos.” (2 Corintios 1:8–9).

Pablo estaba tratando de entender por qué le tocó vivir tanto dolor, tanto sufrimiento y tanta persecución. Y dice algo sorprendente: que Dios le permitió cargar cosas más allá de lo que él podía aguantar. ¿Por qué? Según Pablo, para que dejara de confiar en sí mismo y aprendiera a confiar en Dios, el único que puede resucitar a los muertos.

¿Por qué Dios nos daría más de lo que podemos soportar?

Pablo no ponía su esperanza en su propia capacidad de aguantar, sino en el poder de Dios para sacar vida nueva de las cargas que llevamos. Eso mismo hizo Dios con Jesús. Jesús cargó una cruz tan pesada que lo llevó hasta la muerte, pero Dios lo resucitó. Y si el Espíritu de aquel que levantó a Jesús de entre los muertos vive en ustedes, el mismo que levantó a Cristo de entre los muertos también dará vida a sus cuerpos mortales por medio de su Espíritu, que vive en ustedes(Romanos 8:11).

Qué hacer cuando la vida es más de lo que puedes soportar

Esto no es solo algo que necesito compartir con mi congregación; es algo que necesito recordarme a mí mismo todos los días. Ahora mismo estoy cargando muchas cosas pesadas al mismo tiempo. Estoy terminando una carrera en consejería de salud mental. Estoy tratando de liderar a una congregación. Y también quiero estar presente para las personas más importantes de mi vida: mi esposa y mis tres hijos adolescentes. Últimamente todo esto se ha sentido como una carga demasiado pesada. Pero creo que Dios me puso justo en este momento, con estas cargas tan pesadas, para que yo dejara de confiar en mi propia fuerza, que la verdad es debilucha y aprendiera a confiar en Dios, el que resucita a los muertos.

¿Y tú? ¿Hay cargas que se sienten demasiado pesadas para cargarlas solo? ¿Sientes que Dios te está dando más de lo que puedes soportar?

Tal vez sea momento de pedirle al Espíritu Santo que te dé la misma perspectiva que tuvo Pablo: ver tus problemas como una oportunidad para dejar de confiar en ti mismo y empezar a confiar en Dios, tu Salvador, él que resucita a los muertos.